JOÃO BATISTA DE ANDRADE
| FERNANDO LEÇA |
ORLANDO SENNA | FRANCISCO CESAR FILHO | FELIPE MACEDO UNA PANTALLA PARA EL CINE DE AMÉRICA LATINA POR FELIPE MACEDO Como muchas otras identidades continentales, el cine latinoamericano siempre vivió experiencias, vicisitudes y acontecimientos muy semejantes. Las principales cinematografías del continente surgieron más o menos al mismo tiempo. Tuvieron sus momentos de gran repercusión mundial. Y siempre enfrentaron problemas idénticos, ante la dificultad de ocupar sus propios mercados. La mayoría de los países, sin recursos sistemáticos que aseguran una producción continuada, también experimenta la dura realidad de un cine hegemónico, que silencia una expresión cultural nacional y sofoca sus posibilidades económicas. Actualmente el cine de esta parte del mundo vive un momento de inflexión, con un ataque de creatividad que, una vez, más repercute globalmente y en el que las cuestiones económicas, más que nunca, demandan examen y acción. Por otro lado, las nuevas tecnologías de producción y difusión pueden llegar a abrir oportunidades históricas para esos cines, con el abaratamiento de las técnicas y equipos y con la creación de canales inéditos de relación con el público. O, por el contrario, pueden tan sólo consolidar un estándar uniforme, estableciendo el control absoluto de la propiedad de los contenidos. El cine de América Latina es una región de rebelión política y de sueños barrocos, de lucha por la tierra y de comedias urbanas; es un territorio poblado por culturas de extrema riqueza, sofocadas por las mediocridades coloniales, colonizadas, ocupadas. Fue a mediados del siglo pasado que ese cine ensayó sus más importantes posiciones, dio origen a los primeros cuerpos de reflexión crítica sobre su condición y, dentro de una enorme diversidad, esbozó elementos de una identificación estética latinoamericana. Era el tiempo del Cinema Novo, de la Escuela de Cine de Santa Fe, del cine de la revolución cubana, del comienzo del cine independiente mexicano, entre otras aventuras. Estos 50 y tantos años constituyen el período más maduro, pero también el más sufrido, y sin duda el más agitado del cine latinoamericano. Empieza, de cierta forma, con la reflexión crítica sumergida en un mar de ingenuidad y, en el extremo actual, se encierra en la conciencia tal vez hasta medio acomodada de un mercado inexpugnable. Igualmente, ha sido un tiempo de intentos de unidad continental, económica, política, y también cultural, que ahora abre la oportunidad de nuevos medios, nuevas técnicas de producción, nuevas vías de comunicación, nuevas posibilidades de diversidad y de democracia. Estos 50 años, que empezaron con una generación aún muy presente en nuestros cines, constituyen un período muy especial del cine y de la cultura de nuestra América. Y piden una reflexión sobre los caminos recorridos, la experiencia adquirida y, sobre todo, sobre los caminos que se abren, los desafíos que queremos enfrentar. El 1er. Festival de Cine Latinoamericano de São Paulo quiere, modestamente, intentar provocar esa reflexión, recuperando un poco esos orígenes, pero principalmente en el sentido de proponerlos para el debate de la actualidad. Desea abrir un momento de diálogo y de crítica sobre las tendencias de un cine variado que, en una contradicción apenas aparente, expresa una identidad cultural continental. Pues de ese diálogo, de esa integración, posiblemente depende su propia supervivencia. Quiere ser un espacio de encuentro: de profesionales, de ideas, y de divulgación para un gran público metropolitano, puerta privilegiada de toda América. El Festival tiene como mayor ambición provocar, juntar. Empezar. Ser realmente un primer Festival. Que sea seguido por otros, haciendo de São Paulo una gran pantalla en la que se protejan los dramas, las comedias, las aventuras, la vida en fin, de este pueblo multicolor que compone América Latina. FELIPE MACEDO és Director del 1er. Festival de Cine Latinoamericano de São Paulo |