Associação do Audiovisual

Ao longo da existência do Festival de Cinema Latino-Americano de São Paulo, iniciada em 2006, a produção audiovisual da região experimentou expansão admirável. Estima-se que estão sendo realizados mais de 500 longas-metragens anuais. Sua circulação tornou-se mais prestigiosa, com aumento na participação e premiação nos mais importantes eventos planetários. E mesmo nas emissoras de TV pagas e nos serviços de streaming estão acessíveis de forma cada vez mais constante.

Porém, nas projeções em tela grande – o local por excelência para a fruição de imagens – essa pujança não tem alcançado tanto êxito. Nas salas comerciais brasileiras, por exemplo, a marca de títulos oriundos de países da América Latina e do Caribe (exceto Brasil) varia de ínfimas 15 a 20 obras anuais.

Assim, cabe aos festivais e mostras propiciarem essa experiência aos cinéfilos e aos interessados nas manifestações latino-americanas. Com programação selecionada, presença de diretores e outros representantes dos filmes, ingressos gratuitos ou mais democráticos, não por acaso esses eventos se multiplicam e encontram público crescente.

Considerado o mais importante evento brasileiro dedicado à cinematografia da América Latina, o Festival de Cinema Latino-Americano de São Paulo está ciente dessa responsabilidade e prioriza em sua programação os novos talentos criativos que se destacam nas safras recentes.

Exemplares são as homenagens deste ano. O cineasta Jeferson De tornou-se nome emblemático da expressão afrodescendente do país, aglutinando seus artistas e técnicos, cunhando movimento e trafegando em gêneros diversos. Já a atriz argentina nascida no México Inés Efron tem estabelecido parcerias com cineastas como Lucrecia Martel, Lucía Puenzo, Daniel Burman e Gustavo Taretto, entre outros importantes nomes.

Os espaços que abrigam as atividades do festival apresentam novidades temáticas e estéticas, assinadas por novos talentos. É característica marcante, por exemplo, da seção Contemporâneos, com seus longas-metragens inéditos no Brasil e outros em pré-estreias mundiais. E está no cerne da Mostra Escolas de Cinema Ciba-Cilect, que pela 11ª edição organiza competição de trabalhos das mais reputadas instituições de ensino audiovisual de 14 países.

Assim, o evento permite o mapeamento do novo cinema da América Latina. Ao mesmo tempo, através da promoção de seminário, debates e encontros, discute os novos caminhos dessa produção. Uma renovação que se oferece a cada ano.

Durante la existencia del Festival de Cine Latinoamericano de São Paulo, que tuvo inicio en 2006, la producción audiovisual de la región tuvo una expansión admirable. Se estima que se realizan más de 500 largometrajes anuales. Su circulación pasó a tener más prestigio con aumento en la participación y premios en los más importantes eventos planetarios. E incluso en las emisoras de TV de pago y en los servicios de streaming están accesibles de manera cada vez más constante.

No obstante, en las proyecciones en la pantalla grande – el local por excelencia para disfrutar las imágenes – ese avance no ha tenido tanto éxito. En las salas comerciales brasileñas, por ejemplo, la marca de títulos provenientes de países de América Latina y del Caribe (excepto Brasil) varía de ínfimas 15 a 20 obras anuales.

Por lo tanto, corresponde a los festivales y muestras propiciar esa experiencia a los cinéfilos y a los interesados en las manifestaciones latinoamericanas. Con programación seleccionada, presencia de directores y otros representantes de las películas, entradas gratis o más democráticas, no es una casualidad que estos eventos se multipliquen y tengan un público creciente.

Considerado el más importante evento brasileño dedicado a la cinematografía de América Latina, el Festival de Cine Latinoamericano de São Paulo tiene conocimiento de esa responsabilidad y prioriza en su programación a los nuevos talentos creativos que se destacan en los últimos años.

Son ejemplares los homenajes de este año. El cineasta Jeferson De se transformó en un nombre emblemático de la expresión afro-descendiente del país, aglutinando a sus artistas y técnicos, acuñando el movimiento y moviéndose por diversos géneros. A su vez, la actriz argentina, nacida en México, Inés Efron ha establecido alianzas con cineastas como Lucrecia Martel, Lucía Puenzo, Daniel Burman y Gustavo Taretto, entre otros nombres importantes.

Los espacios que acogen las actividades del festival presentan novedades temáticas y estéticas firmadas por nuevos talentos. Es una característica señalada, por ejemplo, de la sección Contemporáneos, con sus largometrajes inéditos en Brasil y otros en pre-estrenos mundiales. Y está en el cerne de la muestra Muestra
Escuelas de Cine Ciba-Cilect, que por la 11ª edición organiza una competencia de trabajos de las más prestigiosas instituciones de enseñanza audiovisual de 14 países.

De esa forma, el evento permite el mapeo del nuevo cine de América Latina. Al mismo tiempo, por medio de la promoción de seminarios, debates y encuentros, discute los nuevos caminos de esa producción. Una renovación que se ofrece todos los años.