JOSÉ SERRA| JOSÉ
ARISTODEMO PINOTTI |
JOÃO SAYAD |
FERNANDO LEÇA | JOÃO
BATISTA DE ANDRADE | ASSOCIAÇÃO
DO AUDIOVISUAL
Andar para no salir del lugar
Al mismo tiempo en que México aparecía a la cabeza de
las atracciones de los medios internacionales, postulando con dos
películas al Oscar/2007, un artículo de un periódico
mexicano me llamó la atención. El titular decía:
“Más allá del Oscar”. Y el texto planteaba
el conflicto entre esa situación de elogio, de repercusión
del buen cine hecho por mexicanos, en contraste con la situación
siempre problemática del cine en el país. Claro, eso
lo sabemos nosotros desde hace mucho tiempo, en todos nuestros países.
Eso es lo que nos lleva a tener una relación siempre cargada
de ambigüedad ante la poderosa fiesta del Oscar. Participar allí
es cargar nuestras películas - y nuestras carreras - de una
gran curiosidad internacional, posibilidades profesionales y comerciales
de gran peso. Por otro lado – tampoco sería necesario
decir eso entre nosotros – la fiesta es de la industria cinematográfica
norteamericana. La misma que ocupa más del noventa por ciento
de los mercados latinoamericanos, donde sus películas entran
sin ninguna barrera, explorando los mercados como quiere, dejando
a las cinematografías nacionales sin espacio para crecer e
incluso para realizarse frente a su propio público.
El artículo me dio la idea básica de la curaduría
del 2º Festival de Cine Latinoamericano de São Paulo. En primer
lugar, dentro de una programación geográficamente equilibrada
y justa, centrar la atención en el cine mexicano, pues allí
no se vive apenas del brillo de fiestas – incluso porque la
fiesta en este año se daba con dos bellísimas películas
mexicanas: “El Laberinto del Fauno”, de Guilhermo del
Toro, y “Babel”, de Alejandro González Iñárritu.
El cine mexicano tiene una historia extremadamente rica, con una producción
expresiva, popular, siempre cargada de innovaciones y talentos. Un
cine que tuvo repercusión popular en toda América Latina
y que forma parte de nuestra memoria y cultura cinematográfica.
Esa riqueza, tratada y expuesta en ese momento, haría más
rica la reflexión sobre las dificultades inmensas de todas
nuestras cinematografías nacionales, a pesar de la “internacionalización”
de muchas de nuestras películas, de muchos de nuestros directores,
actores, directores de fotografía, animadores.
Por lo tanto, en el 2º Festival de Cine Latinoamericano de São
Paulo – al lado de una riquísima exposición del
cine latinoamericano, historia y actualidad – el cine mexicano
estará en el centro de ese debate que tanto nos interesa: el
desarrollo de nuestras cinematografías nacionales, el intercambio
entre ellas y su internacionalización.
El homenaje a Paul Leduc, además de premiar a un cineasta de
los más talentosos de América Latina, reconoce el propio
cine mexicano, por su historia y por su cualidad e importancia actual
entre nosotros.
João Batista de Andrade
curador